Poco probable que Hanz Landa sea timado tan fácilmente por un apache.
Eso sí: el oficio de Tarantino se nota, aunque la duración es innecesariamente extensa.
Casi 3 horas dura el espectáculo en que -oh sorpresa- se perpetra la venganza soñada de los "buenos" e inocentes (que resultan ser los gringos y los judíos) contra los "malos" (los muy cultos pero ojetes nazi)
De no ser por Christoph Waltz (Landa) me temo que no habría escenas o frases memorable.
En opinión de Mol, gracias al fragmento en que Shosanna Dreyfus se transorma en mujer fatal de rojo con gasoline de David Bowie como fondo -muy parecida a la Deneve de el ansia-, habria llegado a ese momento de la pelicula con alguno que otro ronquido.
¿Por qué Tarantino se vuelve tan predecible?
Con todo y su premonitorio título de Bastardos sin gloria (ni pena, añadiría yo) hay que ser concecuentes:
No se puede estar haciendo Reservoir Dogs o Kill Bill a cada rato. ¿O si?
Caso 2
Larga. Tediosa. Repetitiva. Y hasta con los mismos departamentos como escenarios.
Acá no se trata de guerras, ni nazis. Menos de un brillante y políglota general.
Así son los brazos rotos.
Y la tía Almodóvar parece que chochea.
Por mí que regrese a la comedia -con personajes que ya hayan superado los 90, por favor- y quizá le vuelva a querer mientras Mol se encanta con Penélope...
Conclusión: ¿Donde andan muchachos? Me pone triste creerlos perdidos.
P.D. Yo prefiero a la Deneve.
Mar.



